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El Pacto con el Diablo

El Pacto con el Diablo

—Tezcat—

No hay Demonología histórica o científica, en la que no se hable prolijamente como una complacencia muy erudita de los hombres oscuros y famosos que han vendido mediante un contrato regular su alma al Diablo. En todas las obras de teatro donde Satanás figura como uno de los protagonistas, desde el Esclavo del Demonio (1612), de Mira de Amescua, hasta el Fausto de Goethe, asistimos a las estipulaciones de este Pacto.

Christopher Marlowe en su Tragical History of Doctor Faust es uno de los que dan el texto del Contrato.

“En las siguientes condiciones:

Primera: que Fausto podrá ser un espíritu en forma y sustancia
Segunda: que Mefistófeles será un siervo a sus órdenes.
Tercera: que Mefistófeles le hará y le conseguirá cualquier cosa.
Cuarta: que Él estará en sus habitaciones en su casa, invisible.
Ultima : que Él se aparecerá a dicho Juan Fausto en cualquier momento en la forma y aspecto que él desee.

Yo, Johan Fausto, de Wittenberg, doctor, con la presente cedo cuerpo y alma a Lucifer, Príncipe del Este y a su ministro Mefistófeles y,a además, les concedo pleno derecho, después de transcurrir veinticuatro años y siempre que no hayan sido violados los artículos supraescritos, de llevar al susodicho Juan Fausto, cuerpo y alma, carne, sangre y bienes a su mansión sea donde sea. De mi puño y letra: Juan Fausto”.

No transcribo este fantástico documento por un prurito de erudición literaria, sino para demostrar hasta qué punto son estúpidos sus escritores e inverosímiles esta clase de pacto. Marlowe, que era, además un poeta de geniales recursos, no halla otra cosa mejor que imaginar este trueque ingenuo: un hombre tendrá a su servicio durante veinticuatro años a un Demonio y le pagará, al final, con su encarcelamiento atroz y eterno en las llamas del Infierno. A pesar de la sed de saber y de poder que atormentaba al doctor Fausto ¿no es esto a los ojos de la inteligencia más mediocre, un trato entre cándidos?

Yo estoy seguro, a despecho de los testimonios y de las leyendas, de que no se ha hecho nunca contratos de esta manera entre Satanás y los hombres. Serían pruebas de la locura de los hombres y de Satanás.

¿Cuál podría ser sobre todo la ganancia del Diablo? Con las Tentaciones más groseras Él se adueña de innumerables almas: otras innumerables almas caen en sus manos sin que Él haga nada por hacerlas caer. ¿Por qué habría de sostener todo ese lujo de favores y servicios para conquistar algunas almas sobre ese gran número?

Se dirá que se trata de almas elegidas y grandes que excitan Su particular codicia. Pero Él debe reflexionar, en cambio, si tales almas están prontas a firmar el compromiso de aceptar el Infierno a cambio de un poco de fama y de algunos placeres de la carne y del espíritu, es porque en ellas está ya el germen de la concupiscencia del Mal. No hay necesidad, pues, de que el Diablo sea esclavo de sus caprichos y alcahuete de sus placeres: tarde o temprano, esos hombres también dispuestos a renunciar a dios y a la salvación caerán de por sí en el pecado y en la perdición. Bastará con esperar o todo lo más que excitar sus espíritus perversos con el toque de una Tentación apropiada. Concederle señorío sobre los espíritus del mal es una cosa superflua e inútil. Aun en el caso de que el Diablo abrigue algún temor de arrepentimiento in extremis del pecador, que los sustraiga de sus garras, el Diablo debe pensar que la misericordia y omnipotencia de dios no conocen obstáculos y que las almas serán salvadas de todo pacto, aunque se hayan firmado miles de pergaminos.

Pero por otra parte, el Diablo es célebre principalmente por su astucia y los que le venden el alma son por lo común hombres ricos en ciencia y en ingenio. El Diablo puede cuando quiera encarnarse en ellos y dominarlos y me parece muy difícil que se avenga a ser su servidor.

(Nota de Tezcat —Nótese que en la literatura los que le venden el alma al Diablo son gente MUY preparada. Otra cosa muy distinta son los que QUIEREN venderle el alma y NO TIENEN IDEA cómo. Al igual que los que preguntan “cómo contactar otros Satanista”, mi respuesta es: “Si tienes que preguntar, es porque no lo eres…”)

Publicación January 8, 2022
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