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Mi Satanismo

Mi Satanismo

—Tezcat—

He estado envuelto en el “Satanismo” —en sus diversas formas— desde que era casi un niño. Durante mis primeros años de adolescente descubrí el Satanismo de Anton LaVey, y desde aquellos días, he estado en conacto con esta variante, un poco más filosófica por así decirlo, del Satanismo, en varios niveles. Sin embargo, creo que el Satanismo es más una actitud instintual que una religión per se. ¿Acaso no “nacimos así”? En mi caso, la filosofía del Dr. LaVey y de la Iglesia de Satanás no fue una revelación; antes bien fue una confirmación y un refuerzo positivos a lo que instintiva e intuitivamente ya sabía y consideraba como verdad (claro que esto no disminuye la influencia y la importancia de la Church of Satan, al contrario, para muchos individuos, ésta da una identidad conciente y estimula y fortalece su existencia Satánica). Tal vez debiera hacer énfasis en el hecho que mi Satanismo no ha sido muy “anti-Cristiano”, en el sentido de que haya tenido que batallar constantemente contra la locura Nazarena; creo que fui muy afortunado al contar con unos padres no sean ni hayan sido Cristianos. Digamos que tuve una educación mucho más “libre” que la mayoría de ustedes. Desde mi primer encuentro con el Cristianismo (en mis años de colegio) sentí que ése era un credo sofocante, opresivo, sin el cual mi vida estaba muy bien. En lo concerniente a religiones, filosofías y estilos de vida, ¿acaso no son similares a las prendas de vestir; en el sentido que usas lo que mejor te parezca, lo que te quede mejor? Así que puedo decir que desde un principio la Oscuridad estaba hecha para mí (o yo estaba hecho para ella).

Hoy en día, cuando tengo 26 años y he “vivido y respirado” Satanismo, y habiendo estado en contacto con varios Satanistas y grupos Satánicos y esotéricos, he adquirido cierta perspectiva personal en lo concerniente a la naturaleza del Satanismo, como un estilo de vida y como filosofía personal, así como un movimiento de proporciones internacionales.

He estado en contacto (en persona y a través de correo ordinario y electrónico) con Satanistas, llámense laVeyanos, Generacionales, Tradicionales, Setianos, Luciferianos, Nazi-Satanistas (?) Pagano-Satanistas (!) y jóvenes adoradores del diablo (no he ido yo quien ha creado estas categorías, las personas en cuestión lo hicieron por sí mismos). A través de estos contactos, algunos casuales y muy cortos, otros mucho más estables y prolongados, algunos ciertamente irritantes y otros más satisfactorios, me hecho una idea mucho más amplia, y tengo una perspectiva mucho más global, repleta de diversidad, creatividad, y un anarquismo positivo, pero también con negatividad, facionalismos, malentendidos, entiras, querellas mezquinas, etc. Dada la naturaleza humana, ésto es una consecuncia inevitable en un movimiento de alcance internacional como es el Satanismo.

Internet está lleno de jovenzuelos [y también de adultos], que, año tras año, escriben y “chatean” sobre las mismas y aburridas ideas “satánicas”… diferentes Templos, Ordenes, Conventículos, etc, presentan sus rituales, filosofías, mitologías e historias, y la mayoría tiene sus propias listas negras de “gente no-satánica” y por supuesto, así como en todo movimiento, también hay extremistas en el Satanismo. Basta con dar una mirada a los “Satanistas Tradicionales” (especialmente en Gran Bretaña) cuya idea de Satanismo se hace evidente cuando miras las palabras que utilzan para definir su filosofía y sus prácticas: “Búsqueda, sufrimiento, perseverancia, siniestro, lucha, guerra, dolor, peligro, temor, rudeza, dureza, fascism, elitismo, el camino del guerrero, auto-superación, arianismo, muerte, destrucción, sacrificio. Aunque a veces ecriben unas cuantas cosas inteligentes sobre “estar a tono con la Naturaleza”, “integración con las fuerzas naturalez” o “apartarse de toda proyección”, parece que sólo tienen en cuenta la parte más violenta de la Naturaleza, lo cual, si bien no deja de ser válido, es una visión muy limitada tanto de la Naturaleza como del Satanismo! Y por supuesto, la mayoría de sus escritos y enseñanzas están desprovistas de cualquier tipo de humor, auto-ironía (de hecho, un arte perdido en estos tiempos), y alegría, los cuales, en mi opinión, son inherentes en la ideología del verdadero Satanismo y de la ideología del Camino de la Izquierda. Además, lo veo como un perfecto ejemplo de lo que se llama “borg”, “thanatos”, o “mentalidad tanática”. Pero claro, si alguno de estos “Satanistas” leyera ésto, dirá que, como soy latino, no tengo “un noble carácter Ario y una clara perspectiva de los misterios Eónicos”…[sic]

La descripción anterior se ajusta y se aplca parcialmente a muchos otros grupos, ‘zines, y sitios web “satánicos”. La mayoría de ellos están llenos de una terminología fastuosa que glorifica el elitismo y el poder. (qué es tan bueno del elitismo? Si te conoces de verdad a ti mismo, tus habilidades, tu fuerza y tus debilidades, acepta lo que eres, y ten un buen sentido de autoconfianza y autovaloración, no necesitas jactarte tanto de esa basura elitista. ¿Acaso un león vive pensando que es el “rey de la selva”?) Esta “élite de la élite” que abunda en Internet y en la escena underground, está repleta de individuos tan fuertes e invencibles, que desprecian a la gente común y corriente, a la cual llaman con frecuencia “sub-humanos”. ¿Será que a éstos valientes machos Satanistas-Nietzscheanos/Social-Darvinistas —no se confundan, el 99.9% de ellos son jovencitos inhibidos y resentidos que probablemente no tienen sexo de forma regular o frecuente siquiera— se les habrá ocurrido alguna vez que toda ésa gente “común y corriente”, sus padres, parientes, seres queridos (si es que los tienen), compañeros de trabajo, etc., son también sub-humanos? Porque así lo parece. Por supuesto, habrá una que otra voz sensata, pero la desripción que acabo de hacer se ajusta a la mayoría… sino, den un vistazo por la Web o la escena cotra-cultural y verán…

¿Quién necesita todo eso, quién? Yo no, seguramente. Sin embargo, reconozco y hasta acepto la realidad de esta diversidad, a pesar de mis opiniones personales, y de los señalamientos moralistas de ciertas personas. En lo que a esto respecta, no hay parámetros establecidos, no hay blanco y negro sin tonosde gris (o cualquier color que prefieran si entienden la metáfora). El Satanismo puede ser —por lo menos visto rápidamente— fascista, comunista, anarquista, objetivista, individualista, ateo, darvinista, paganista, etc. ad infinitum. A la hora del té, hay tantas interpretaciones de “verdadero Satanismo” como personas que dicen ser “verdaderos Satanistas” (sí, sí, lo han leído en otro lugar!). La historia del Satanismo y sus doctinas oscuras cubre un espectro muy amplio de posiciones religiosas, políticas y filosóficas muy variadas y si se quiere, prohibidas. Así ha sido siempre, y lo más seguro es que siga siendo así. Pero hay lineamientos fundamentales que unen a casi todas las corrientes del Satanismo desde la antigüedad hasta el día de hoy; ese Satanismo es, en esnecia, una doctrina carnal que reverencia admirablemente “el demonio, el mundo y la carne”. Ese es el principio fundamental, y las especulaciones y teorizaciones derivadas de ello, concernientes a la conducta humana, la ética, las conductas políticas y sociales, cuestiones esotéricas y estilos de vida son sólo secundarias a la concepción del Camino de la Iizquerda (o Sendero Siniestro) sobre la existencia natural y animal.

El mundo real que se extiende ante nosotros es la base para nuestras acciones, no un mundo fantasioso de quimeras que se supone que existe “allá arriba” o “allá abajo”, sólo porque algún religioso o filósofo de pacotilla lo dice. Si hay un “dogma” filosófico o histórico en el Satanismo, es el enfrascarnos e imbuirnos en todo lo que es carnal y material —pero claro, esta realidad carnal y material no son más que hechos científicos de la vida, no algo creado por la imaginación humana y reforzado por el pensamiento religioso. Así que no hay necesidad de ese arrogante elitismo o “aristocracia de la mente”

Mi “propio” Satanismo, el cual ha crecido, desarrollado y madurado (lo cual lo veo como algo positivo, siempre y cuando el término “madurar” no implique perder esa energía y curiosidad infantiles) a través de años de experiencias personales, errores (llena de errores, ya que las cosas en la vida también pueden salir mal) descubrimientos, alegrías y tristezas, es, en esencia, una forma fácil de dejar que transcurran los acontecimientos, no un “programa para entrenar Übermensch” o una creencia religiosa elaborada. No lleva en sí ningún esfuerzo, ni luchar contra otros Satanistas, ni buscar o ir en pos de dudosas verdades que se suponen que están “ahí afuera”. Mi Satanismo es verdaderamente pagano, en el sentido que reconozco que el principio Satanista es inherente en toda la Naturaleza, y en los ritmos del Cosmos [de hecho, los términos “Satanismo” y “Satanista” son útiles solo en un contexto cultural humano; en el Calor Primordial no hay Satanistas —como tampoco ateos, paganos, agnósticos, o incluso religiosos —sólo animales siguiendo sus instintos].

Mi entendimiento del Satanismo enfatiza el ver la ridiculez de la vida, el reírse de todo, y no tomarse sus presiones en serio (especialmente esto último, es decir, las modas y los hábitos superficiales que tratan de ser impuestos por otros, y por la sociedad). La vida es un juego que se juega durante un instante evasivo, y cuando sucede que morimos, nuestros átomos, materia y energía se dispersa y comienza a fertilizar la Tierra (a propósito, recomiendo que lean los excelentes poemas de Walt Whitman al respecto). O como lo dice el reconocido científico Rupert Sheldrake: “El flujo de energía del que en este momento dependen tu cuerpo y cerebro es parte del flujo cósmico, y la energía en tu interior segurá fluyendo aún después que hayas muerto, tomando nuevase infinitas formas” ¿Deberíamos descorazonarnos por este punto de vista? ¿Es esto una visión cínica del Hombre y la Naturaleza? Diablos, no! Al contrario! Creo que es una actitud muy positiva, que me permite enfrentarme con cualquier situación sin tener que repetir entre suspiros y lamentos: “oh, cuándo vendrán esos extraterrestres a rescatarme, o por qué Dios no responde a mis plegarias,” etc. ad nauseam. Un Satanista no tiene motivos para quejarse, si de verdad está inmerso/a en este Camino de la Materia, esperando cualquier aventura posible que se halle a la vista. Un Satanista suele estar interesado en la inmortalidad del momento presente, en lugar de andar pensando en una vida “mas allá”. [para una perspectiva interesante al respecto, recomiendo el libro La Mente del Ninja: Explorando el Poder Interior, de Kirtland C. Peterson, que trata éste y otros temas interesantes. Una acotación; creo que puede decirse que —por lo menos en mi opinión personal— el ninjitsu parece ser una práctica totalmente Satánica.]

¿Y dónde estaría el Satanismo sin el arquetipo supremo, símbolo y fuerza a la que se adhiere? Para mí, Satán no es “malo”, ni tampoco es sólo un adversario o acusador (ni mucho menos una “entidad auto-consciente”), sino que es más el hálito vital, o una fuerza vibrante, que fluye, que hace que todo mi ser fluya de vida. En un nivel simbólico o arquetípico, Satán es el Príncipe de las Tinieblas, el fiero individualista, el orgulloso rebelde, el anti-Héroe, un Engañador, un “avivato” que engaña a quienes merecen ser engañados. En muchas mitologías Europeas el Señor Oscuro es el Dios Cornudo de la Naturaleza, a semejanza de Pan o Cernunnos; Satán es Mefistófeles, el patrón Faustiano de la investigación, del progreso, de las pasiones y placeres prohibidos; Satán es Mahakala, Señor del Tiempo, la Oscura Diosa Madre, el Anima, la Serpiente Negra, Tchornibog, Tangri, la deida mongola en forma de lobo, el Supremo Burlador, la Sombra, etc. Satán puede representar adversario y acusador en el sentido que el Diablo acusa y se opone a la abstinencia, las represiones, el odio a uno mismo y la estupidez, siendo Él benigno y complaciente Señor de las Pasiones y Deseos Naturales, Eros del Amor, la Amante de la Tierra, la Llama Negra, la Musa Oscura de la inspiración y la creatividad, el espíritu Dionisíaco de la música, del baile, el canto y la alegría. En el campo de la ciencia, Satán es la entropía, la fuerza que empuja, atrae y repele el Todo y a Todas las Cosas, creando movimientos de caos y orden; de esta forma, Satán puede ser visto como un elemento del azar, la espontaneidad y la libertad. A nivel arquetípico/mitológico, Satán nunca ha representado un abusador, o un rígido pseudo-intelectual, sin pasión, seco y carente de humor, elocuencia y sabiduría inmaculada (tal rol se ajusta más a los dioses-arquetipos solares Apolíneos a los cuales parecen adherirse todos los credos totalitarios). Para resumirlo todo en una frase, Satán representa la vitalidad de toda vida (no es gratuito el que Satán haya sido llamado “El Todo Oscuro e Infinito” o “el Principio que Anima Todo en la Naturaleza).

Creo que es hora de que, como movimiento, el Satanismo deje de preocuparse tanto con el cádaver del Cristianismo y comience a construir y crear formas e ideas nuevas, innovadoras y creativas que promuevan cambios y acciones positivas, reflejando el Satanismo desde direcciones nuevas y hasta ahora inexploradas. De esta manera, el próximo milenio post-Cristiano será también nuestro. Mientras más salgan a relucir y más se desarrollen las verdades biológicas y científicas, tanto mejor; el Satanismo es la única filosofía/religión/forma de vida/Arte Oculto que tiene una sustancia sólida y real. A diferencia de la mayoría de religiones, el Satanismo no se basa en falsas premisas —sólo basta con dar una mirada a sus patéticos flirteos con la “magia” A diferencia de la mayoría de religiones, el Satanismo no está basado en moralsmos dualistas. ¿Acaso el Satanismo no se parece más a un reflejo del orden cósmico imperante que al hecho de ser simplemente el adversario de algo? Ya estuvo bueno de esas diatribas anti-Cristianas. Sí, todavía quedan muchas vacas sagradas por sacrificar, pero en lo que a mì respecta me gustaría pasar mi valioso tiempo con actividades que se ajustan más a lo que defiendo, lo que me gusta y lo que significa mucho para mí, no sólo a lo que me opongo o aborrezco. Muchas personas serán anti-Cristiana por naturaleza, no importa en lo que digan creer; sus acciones hablan más fuertes que sus palabras. No tiene mucho sentido tratar de “convertirlos” o decirles cosas que tengan sentido; simplemente no tener nada que ver con ellos.

Si te tomas algo de tu tiempo para reevaluar tus valores y te das cuenta que no hay mucho más aparte de la oposición al Cristianismo (o cualquiera que sea la religión o ideología que encuentres repulsiva y sofocante), no hay mucha sustancia en tu Satanismo personal. También, en lugar de explicarles a los no-Satanistas que el Satanismo es anti-Cristiano y ateísta y tratar de que crean que los Satanistas no son abusadores de niños ni que apoyan perversiones similares (esto es, en gran parte, una pérdida de tiempo, mejor que los clérigos hagan la “prédica”!) deberías de comenzar a definir y concentrarte en los aspectos creativos y vitales, y los aspectos cotidianos de tu pensaminto y prácticas Satánicas. Prefiero desarrollar estos conceptos mucho más allá, y de esta forma tratar de crear nuevos horizontes confiando en mi intuición. Complaciéndome tratando de manipular ciertas formas arquetípicas que se ajusten mejor a las situaciones de la vida cotidiana y a la posición Satánica al respecto; esto deja un amplio campo abierto para escritores, artistas, actores, y hombres de negocios Satanistas que al fin y al cabo éstos últimos son quienes esgrimen el poder de verdad. Tantos dioses, diosas y mitologías, muertos hace tanto tiempo, no servirán a ningún propósito creativo para el Satanismo en el próximo Milenio.

En cuanto a los trabajos mágicos, o rituales, no los practico, por lo menos ya no.

Cuando era más joven realicé ceremonias Satánicas básicas con fines y objetivos diversos, pero eventualmente, a medida que me hacía mayor, fueron perdiendo gradualmente su significado e importancia, así de sencillo. Cambié , y por ende también cambiaron mis perspectivas. Así que hoy en día ya no utilizo túnicas negras, ya que todo el proceso ritual lo he “interiorizado”, y prefiero utilizar la magia Satánica en situaciones del mundo real, en mis metas y objetivos; yo fluyo, no “lucho”. Si todo esto ha de ser conceptualizado, podría relacionarse con la “magia natural”: los sentimientos y sensaciones propias pueden guiarlo a uno casi instantáneamente a dar una respuesta apropiada par una situación dada. —pero sólo si uno está en contacto con las sensaciones propias (si no entienden a qué me refiero, el libro “El Error de Descartes” del famoso neurólogo Antonio Damasio puede despejar cualquier incógnita que tengan). De hecho, creo que mi Satanismo se parece a una especie de Taoísmo; es mucho más “yin”, mucho más sutil, más oculto y más interior a medida que pasa el tiempo —así es como me muevo a través de la Rueda o Ciclo de la Vida, preocupándome únicamente por mis asuntos personales, mis actividades diarias, mis propios intereses, mis placeres, y deseos a medida que los hago realidad. Para citar a Anton LaVey, “Vivo para el placer. Hay pocas personas que pueden darme tanto placer como los actos que hago yo mismo. Prefiero crear placer según mis caprichos que estar sujeto a los caprichos de otros”. Y sí, refiero escoger rmonía en vez de conficto, soluciones en lugar de problemas. Verán, éso es lo que significa “paz interior”, o por lo menos así me lo parece. Y creo que con eso basta.

Los libros que leo (biología, filosofía, historia, música, ciencia ficción, fantasía, comics, etc.) los leo porque tengo curiosidad por saber sobre tales cosas o simplemtente por puro entretenimiento. No voy tras “grandes misterios espirituales” como los New Agers, en mi filosofía personal de vida no hay cabida para “grandes maestros ascendidos” o “extraterrestres”. Hubo una vez en que estuve interesado en, digamos, temas más esotéricos, cosmológicos, e incluso algo del “potencialismo humano” etilo Gurdjieff. Sin embargo mi corazón estaba en otra parte, ya que este tipo de ideas nunca me convencieron realmente de su uso práctico y real; por ello prefiero explorar “misterios” más tangibles, en lugar de buscar “misterios” “logros espirituales”. Lo mío no es el “dios-ismo” de ninguna clase y la verdad ahora no puedo evitar sonreír un poco cuando un Satanista entusiasta explica que no adoramos a Satanás, y que únicamente él (o ella) es su propio dios. Claro que ésto es una figura del lenguaje, pero hay tantas personas que hablan y hablan sobre “ser sus propios dioses” y terminan creyéndoselo, por lo menos en la oscuridad de sus cámaras rituales. Reconozco que no soy un dios, sino un animal humano, un simio desnudo, que confía principalmente en sus insintos —viscerales, más que todo— y en su intelecto. Yo no “adoro” a Satanás ni a nada, sólo al que llevo dentro, y que no morirá conmigo. Quiero que en el futuro, la gente sepa quién era Daniel Meléndez. Sé que voy a dejar mi marca en el mundo, y espero ser recordado mucho después que muchos de ustedes no sean más que polvo. Como decía Bruce Lee, “el primer paso a la inmortalidad es una vida digna de ser recordada”,

Aunque muchas veces se ha señalado cuán importantes son el Trabajo (lo que haces para ganarte la vida) y el Ocio (tus actividades y aficiones personales, metas y obsesiones positivas y creativas que desarrollas durante tu tiempo libre) para la salud mental humana, prefiero concentrarme en el Ocio tanto como me sea posible. Obviamente habrá indivduos que difieran con esta versión simplificada de la vida y digan una y otra vez que quiern de la vida algo más que esta existencia material, carnal, cotidiana, que a veces puede resultar dolorosa, cuando no aburridora. Claro que puede resultar aburridora, especialmente cuando la idea de una buena vida no es más que sufrimiento voluntario, o sea, si si el sentido propio de la vida no es más que trabajar duro, procrear un par de niños y morir de ataque al corazón. La verdad me disgusta estar ocupado, cuando ello no ayuda a mi bienestar general (aún así es un mal necesario) Prefiero pasar gran cantidad de mi tiempo con la Mujer de mi Vida, con unos cuantos amigos de confianza, o bien conmigo mismo, leyendo un buen libro, o escribiendo —como lo hago en este momento. (si no puedes resistir el estar solo en un ambiente calmado y sliencioso, si tienes que tener tu musica favorita sonando contantemente, o si tienes la TV encendida a toda hora, aún si no la estás viendo, tal vez deberías preguntarte a tí mismo ¿a qué se debe? ¿Es algo innato, o te has convetido en una víctima de la “ingeniería social” moldeada por los medios de comunicación masivos y la sociedad?) El Epicúreo que llevo en mi interior sacude la cabeza a todo ese ruido, incomodidad, miedo y los que anhelan “querer-ser-algien”… y prfiere complacerse en los sencillos placeres que ofrece la vida –como el tomarse una taza de chocolate caliente mientrs escribo ésto.

En este momento, mi Satanismo está tan compenetrdo en todas las facetas de mi vida que se ha hecho invisible, y la verdad no tiene sentido invertir demasiado tiempo hablando y especulando sobre ello (¿acaso aburren a sus amigos y asociados hablado sobre c´mo se cepillan los dientes?) Tengan ello en mnte la próxima vez que naveguen por Internet para leer páginas fascisto-elitistas-socialdarvinistas-Satanistas de “somos el camino, la verdad y la vida” o cuando entren a uno de esos chatrooms cartesianos —ya sean religiosos, filosóficos o científicos, la verdad no es mucha la diferencia, ya que la mayoría siguen apegándose al dualismo cartesiano— para especular sobre basura sin sentido que no tiene nada que ver con tu vida diaria. Y por favor, no tomen todo en serio, especialmente este artículo! Prque la verdad estas no son “palabras sabias”… todo esto lo he sacado de mis éxitos y fracasos. Las cosas a las que me he referido forman parte d mi vida y como tales no creo que se ajustn del todo a la de alguien más (lo que me parece muy bien). Y como dijo cierto sabio orental —que tenía algo de Satánico sentido del humor— cuando se le preguntó sobre la naturaleza de las cosas, “todo es una gran broma cósmica”

Publicación January 8, 2022
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